Pesadillas y Frustraciones

 

Y últimamente todo lo siento inversamente proporcional, a menos días de mi operación, más son las pesadillas, más las tristes noticias, más sensaciones de dolor, más las frustraciones, más vulnerabilidad.

Y las pesadillas me mandan casi siempre el mismo mensaje de soledad, posiblemente los esté interpretando mal, quizás “abrigo para mi alma / soledad abrigadora” es la frase que se aplica más en este tiempo y es que si, si yo no me abrazo y me protejo (en primera), nadie más podrá hacerlo.

MI YO FISICO: Y de pronto salgo de mi y veo mi reflejo, una Annia tan distinta, tan inactiva, tan reposada, tan…inútil (con contarles que ni un pastel puedo trasladar porque termina en el suelo).

MI YO ENERGETICO: Está lleno de pensamientos, ideas cada vez más fuertes, eurekas más constantes, las que apunto en una agenda o papel más cercano o lo repito tantas veces como para no olvidarlo y en cada repetición más fuerte el concepto ¿pero como compartir estas alucinaciones, si ya de antes me consideraban fuera de la realidad o simplemente me anulaban mi pensamiento?

Y siento un desequilibrio emocional muy fuerte y una confusión muy grande, mi debilidad física y dolor aumentan y por ende mis frustraciones y temores empiezan a atacar y de pronto salgo a combatirlas, una lucha de mi contra mi y finalmente termino dañándome yo. ¿Quien gana, quien pierde?

Ya en este momento vivo una rutina más que aburrida y pronto llegaré a la locura, a veces canto y me río y luego lloro y me veo tan inmensa e infinita y luego vuelvo a caer en el hoyo y ese hoyo ya es casi un hogar y a veces no quiero salir de él y vivir oculta como una ermitaña (y ese tiempo con la soledad me recargo y retorno).

Y es así mi ciclo por ahora, un ciclo que debe terminar pronto o él terminará conmigo.

 

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TE LLORE

MI QUERIDO TRAVIESO:

Una tarde de diciembre, echado en una cajita de cartón, llegaste a casa, tu casa…

Eras tan pequeño, apenas te vimos no dudamos en alzarte y abrazarte, no queríamos soltarte, jugamos toda la tarde. No sabíamos que nombre ponerte y entre varias opciones y pasando varios días, una travesura que hiciste, obligando a mi padre a “rescatarte” decidimos que era perfecto ponerte de nombre TRAVIESO.

Realmente tu presencia alegró nuestras vidas, cambiamos nuestros horarios por ti, nos levantábamos más temprano por verte, llegábamos apresuradas para contigo jugar y si que eras un demente con la pelota, te gustaba mucho jugar fútbol con nosotras, en el frío o en la lluvia (incluso así era mejor).

Recuerdo tu primer baño ya de grande, porque te diste esos estirones de una semana y si que creciste rápido…y recuerdo que mi padre te preparó tu tina de metal y tú allí lo mirabas desafiante y coqueto, finalmente mi padre terminó más mojado que tú y cuando se pensó que la tarea de bañarte se había culminado, te echaste a correr y dar vueltas en el jardín, te arrastraste, aullaste, hiciste hoyos, te estiraste en la tierra y finalmente te sacudiste para luego dormir.

Y tú TRAVI eras todo un loco, recuerdo una vez los vecinos nos dijeron que estabas haciendo huelga de hambre, porque saliste a ladrar en el techo, con un balde en la cabeza y también eras el perro poeta, porque la tía Nancy puso sus macetas con flores en las escaleras y tu las arrancaste y con ellas en el hocico empezaste a aullar a la gente que por allí pasaba (por la calle).

Y también fugaste de casa, nos hiciste salir a buscarte, a gritar tu nombre por la calles, ya era muy tarde, muy oscuro y no regresabas, estábamos todos muy tristes. Al día siguiente y de noche, regresaste. Temblabas, tenías heridas de mordidas y espinas clavadas, ¿Dónde te metiste? ¿Qué hiciste?, recuerdo que toda la semana lloraste y no dejabas de temblar, realmente estabas muy asustado.

Siempre fuiste muy cariñoso, en cada cumpleaños, navidad, día de Arequipa, en cada festividad, cuando nos dábamos un abrazo de felicitación, tú saltabas sobre nosotras a abrazarnos también.

Y nos cuidabas, nos cuidabas mucho, cuando íbamos a la universidad, tu veías la mejor manera de escaparte e ir saltando delante o detrás de nosotras, te cruzabas a la otra vereda y te hacías el distraído, el loco, como para nosotras no darnos cuenta que nos seguías, luego esperabas a que subiéramos al bus y regresabas a casa.

Y son tantos los recuerdos que vienen a mi mente, son tantos, tantos que me hacen llorar, porque tuve tantos años para poder abrazarte y los últimos días de tu vida no pude ni verte, ni despedirme, ni decirte adiós mi querido TRAVIESO, no pude…

Te escribí una carta luego que me enteré de tu partida, la escribí con mucho dolor y con mucho amor, se que no sabes leer, por eso te la leí yo, te la leí muchas veces pero me di cuenta que cada vez que la leía lloraba más y entendí luego que la carta es más para mi que para ti.

Tantos días que estabas allí y yo no te buscaba, te escuchaba ladrar y no me asomaba a verte y sabía que estabas enfermo, lo sabía pero no hice nada por ti y ahora te lloro, que injusta fui contigo.

Perdóname TRAVIESO, perdóname por olvidarme de ti en una etapa de mi vida, se que ya no vivíamos juntos, pero tu seguías, sigues siendo mi familia y realmente te quiero y lo recapacité y lo comprendí tarde, pero se que me haz escuchado y se que nos volveremos a encontrar, se que tengo otra oportunidad, tan solo espérame porque el abrazo será eterno.

A mi Traviesito 1999-2013

Amigos Odalisquenses

La mejor forma de describir como me divierto con ellos es gráficamente.

Los adoro chicos (#ODALISCOS), una de las mejores cosas que me pasó en el mundo 2.0 fue conocerlos y aprender de ustedes, son los mejores amigos que alguien puede desear.

En cada reunión a pesar de los explosivos pensamientos que tenemos, la pasamos re bien y así seguirá siendo hasta el fin de los tiempos!.







Mi temor y yo

(entre otras complicaciones)

No fue fácil escribirlo y mucho menos publicarlo y tampoco estoy segura si comenzaré bien esta historia y si el final será el adecuado.
Puedo empezar contando los antecedentes.

MI NIÑEZ:  fue buena y extraña, acompañada de enfermedades que aparecían, me hacían alucinar, caer y levantar, asustarme y llorar y de pronto se iban, sin saber que eran y porque se van,  se iban después de largos meses de angustia para mi familia y otra me acompañó más tiempo, unos cuantos años más sobre mí  al punto de hacernos amigas, mi amiga fiebre.

Estas cosas me hicieron pensar  durante mi adolescencia y hasta hace un tiempo atrás, que mi cuerpo no era débil, sino todo lo contrario, muy resistente a cualquier loca enfermedad que me quisiera  atacar y que todas las experiencias anteriores en hospitales y emergencias eran una preparación para un evento mayor, una especie de preparación “dolorosa temporal” para finalmente no tener temor llegada la hora.

(Siempre he pensado así y lo seguiré haciendo, nuestra vida, cada día, en cada episodio,  nos prepara en escala y proporción para vencer, sólo debemos estar atentos y entender el mensaje.)

EL HECHO: Y así es, no me equivoqué, hace un par de meses atrás unos dolores a mi rodilla me obligaron a regresar a esos lugares que tanto he detestado y “temido” y que curiosamente son los que más he desarrollado en mi vida profesional, las sagradas casas de sanación llamados hospitales.

Terapias y visitas médicas fueron mi rutina diaria (hasta hoy) y luego de descartarme varias posibles enfermedades, decidí cortar esta moda temporal y operarme de la rodilla para que otra vez pueda retomar mis actividades anteriores, tales como correr, saltar, bailar, trabajar, (ar, er, ir) etc..

Luego de unos días de supuesta recuperación post operatoria, llego a mi una noticia que quizás pudo destruirme 1 día o 2, tal vez 3 en todo caso. El doctor me miraba y lo miraba a él, a mi esposo, y yo escuchaba y trataba de comprender, pero en realidad no quería escuchar más, solo en mi quedó la palabra:  tumor , un tumor, t e n g o    u  n     t   u   m   o    r.

(Parece increíble como tu vida puede cambiar en un segundo, mi vida cambió.)

No negaré que lloré, lloré y lloré y seguí llorando y me derrumbe y quise desaparecer, pero no duró mucho (amo mi vida tal cual), gracias a la meditación y otras técnicas que aprendí en estos últimos años pude equilibrarme y asimilar la noticia.

Ahora mi vida anda entre inflamaciones, descansos y terapias; terapias, música e inflamaciones, y…y conversaciones. Y aunque quizás me crean loca, yo hablo con mi tumor, hacemos tratos: yo le canto, el no me genera dolor, estoy aprendiendo a convivir con él y a no tenerle miedo a sus manifestaciones, porque  son parte de mi y yo de él.

Y tengo tanto tiempo para pensar sobre lo que me pasa y hacer comparaciones filosóficas y llegué a una conclusión: mi tumor es una manifestación física de negatividad que pronto tendrán que sacar y eso ya no me asusta , (tuve un par de días para declarar mi miedo y dejarlo libre) y sé que el sacarlo me generará dolor físico temporal, pero ahí acaba todo.

Sin embargo, que pasa con mis tumores espirituales, es decir, mis temores que llevo dentro? actúan como un tumor? que si no los acepto y los detengo siguen  creciendo y afectando mayores cosas sin que uno sea consciente de ello,  generando más daño? y por cuantos años más seguiré viviendo con ellos?.

(Todos, absolutamente todos tenemos tumores espirituales y simplemente no los enfrentamos, sólo intentamos olvidarlos, pero ellos siguen allí, creciendo y carcomiendo, nos vuelven débiles y vulnerables y los hospitales no tienen medicina ni tratamientos para ellos.)

Si puedo contra un tumor, se que podré contra uno o un par de grandes temores, es increíble darme cuenta como mi cuerpo físico da lecciones a mi cuerpo espiritual, porque en realidad somos uno y ya es tiempo de estar bien y juntos, eliminando  todo daño que vivió conmigo por años.

Yo seguiré fortaleciéndome mientras enfrente el dolor, porque sé que fui preparada para vencerlo, porque sé como hacerlo.

Y espero con paciencia, espero liberarme, espero ser feliz.

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"...llevo días pensando si publicar u ocultar, finalmente soy libre de expresar."

Evolución - Iluminación


(texto extraído del facebook de Morgan)




Hay personas que se aferran a la idea de que la evolución y la iluminación se obtienen dejando de ser humanos y cambiando en absoluto lo que somos, sacrificando nuestra experiencia de vida en esta tierra...

Nunca hubo personas mas equivocadas. Pues la iluminación es llenarse de luz, la luz esta hecha de color y de sentimientos positivos, no de limitaciones y mutilación emocional.

La luz tiene 3 componentes base, en cuanto espiritualidad se refiere:


1- conocerte a ti mismo, aceptarte, saber que eres el resultado de tus deseos y tu falta de voluntad para perseguirlos o el lograrlos.


2- tu ambiente y quienes te rodean son afectados por ti y tu eres afectado por ellos, si el efecto es negativo y eres infeliz, cambia de entorno y personas.

3- Tu mente es la herramienta mas poderosa, puede transformar tus sentimientos, hábitos, forma de pensar, creencias y con todo ello, a tu alrededor y la manera en que vives las experiencias, en pocas palabras " tu mente manipula la realidad".

No se trata de acortar nuestro ser y darle una serie de reglas a seguir, se trata de reconocer la esencia propia, liberarla de las limitaciones materiales y sociales y expresar lo que somos, deseamos y pensamos tanto creativa, intelectual, sentimental, carnal, laboral y espiritualmente.

Esta vida no es un escalón a la iluminación, la iluminación es un escalón para vivir como se supone que debe ser la vida, libre y plena.


Saludos.

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