¿Soy un sueño?

Hoy recibí un mensaje de un querido amigo (darkaos) que me hizo recordar un pensamiento extraño que tenía cuando era niña.

En ese tiempo yo tenía muchas dudas sobre la vida y las galaxias que me hacían cuestionar sobre mi propia existencia, mis preguntas eran tantas que me hacían doler la cabeza y pensaba que nací con inteligencia insuficiente para comprenderlo y por eso me estudiaba el "Atlas Universal" (grupo océano).

Entre tantas conversaciones con mi hermana menor, a la que le hacía doler también la cabeza por pensar que hay después del infinito y donde vive Dios, me puse a pensar que yo no existo en realidad.

Se me ocurrió que yo soy el sueño de otra persona que posiblemente vive en otro planeta y esa persona creó personajes en sus sueños y yo era uno de ellos. Pero, si yo también sueño ¿Acaso también puedo crear vidas paralelas en alguna parte del universo?.

Si yo existo, si yo se que vivo, entonces lo que yo sueño también tiene vida ¿entonces no es un sueño en realidad? Entonces ¿puedo vivir muchas vidas en un mismo tiempo? ¿Ser yo y ser ella?.

Y si la persona que me creó, la que sueña conmigo deja de soñar ¿Yo dejaré de existir? y si no existo ¿Que soy?

Que todo lo que recuerdo en realidad es el sueño de la otra persona, que cuando ella está despierta yo me consumo en la rutina y cuando ella duerme tengo las mejores vivencias de mi vida.

¿Y si yo pudiera escoger si quiero existir o no?, le pediría en sueños a quien sueña conmigo que deje de soñarme, porque realmente no quiero existir.

¿Y si sueña conmigo pero con otro nombre?, ¿seguiría siendo yo o sería otra persona?.

(termino de escribir esto con gran dolor de cabeza)


Minuto uno - 2014

 

Generalmente para esta fecha sabemos con César, salir a cenar y luego reunirnos con algunos amigos para pasar juntos la media noche, este año sería diferente. Debido a mi operación de la rodilla, aún no puedo hacer esfuerzos para caminar, por ello decidimos pasarlo solos en casa.

Faltando 5 minutos para la media noche, él y yo, nos aproximamos a la ventana para ver los fuegos artificiales en el cielo, abrazados ambos, mirábamos la explosión de colores. Ya a 2 minutos del cambio de año, un vecino inteligente nos dejó sin luz a toda la torre de la residencial pero aún así se podía ver a la gente corriendo con su botella en mano, otros con su copa ya servida, todos emocionados, algunos con sus hijos en brazos, todos muy apresurados para recibir el año y darse un abrazo fraterno, allí, afuera…

Siendo media noche exactamente, la nostalgia me invadió, los recuerdos de años pasados, de grandes festejos me bombardearon hasta hacerme llorar, incontrolable, lloraba (ahora no puedo, no puedo, NO PUEDO pensaba), la frustración se apoderó de mi ser.

César al verme en ese estado me consoló, no dejaba de abrazarme, cada vez más fuerte. Estamos bien me decía, los dos solos, juntos, nos amamos. Saber que estabas allí, que nunca me has abandonado, que me apoyas, me abrigas, me animas, me das fuerza, todo eso y más me hizo salir de ese trance, de ese dolor.

¡Sí!, estamos bien, juntos estamos bien, esa es la fórmula, TE AMO.

 

2014

2014, ¡allá vamos!

Días extremos

 

No lo vi y no lo veo como mala suerte, simplemente creo que estuve en mis días malos de biorritmo (no lo he verificado).

El día de mi operación me levante muy temprano puesto que a las 7:30am debía estar hospitalizándome.  Algo nerviosa hice mi danza geométrica para cargarme de energías y luego me metí a la ducha, ya tranquila sintiendo el agua tibia relajante y ya dispuesta a salir, mi pierna derecha (la que iba a ser sometida a cirugía) extrañamente giró sin que yo se lo ordenara, de pronto perdí el equilibrio, me sentía como una surf principiante y para no esforzar la rodilla tumorizada, simplemente me dejé caer.

Si, la caída fue fuerte y dolorosa, me golpeé mucho la cadera, espalda, cuello y brazo, verme allí tendida en el frío piso me causó mucha risa, hace cuantos años no resbalaba en la ducha y ¿Porqué justo hoy? ¿Porqué?.

Ya en la habitación, con mi bata celeste puesta, tratando de acomodarme en la camilla sin lograrlo, me di cuenta que la caída fuerte fue más fuerte de lo que pensé. El dolor no me permitía sentarme o echarme cómodamente.

Mi familia al rededor mío trataba de distraerme, las horas pasaban y no me llamaban a sala, se retrasaron todas las operaciones y la espera desespera y sin poder comer, el hambre se apoderó de mi ser.

Tres horas luego de lo programado entre a sala, sinceramente no estaba nerviosa, hablaba con los médicos y reíamos mientras esperábamos que ingresen un equipo al quirófano, pero esa tranquilidad se fue raudamente cuando me colocaron la vía en la vena.

La enfermera algo nerviosa me engancho mal la vía y se me inflamó la vena como una gran pelota, la sangre salía en abundancia y tuvieron que colocarme una segunda, mientras yo trataba de controlar el multiplicado dolor.

Ya en la camilla operatoria, esperando que me colocaran la anestesia traté de relajarme, el dolor va a pasar me decía, el dolor va a pasar…Ya en posición fetal y cantando (Om muni muni maha muni shakyamuni ye soha), escuchaba las indicaciones del médico, demoraban mucho, algo extraño sucedía.

No entra, cambia de aguja,vuelve a clavar, vuelve a clavar, vuelve a clavar, más abajo quizás, está duro, hay inflamación, vuelve a clavar, cámbiame de aguja, 1cm más, decía el doctor y yo decía ¿Porqué me caí hoy?

Ya luego de empezar a hacer el efecto de la anestesia me sentía algo mareada, los doctores me decían los procedimientos y de pronto: OK, VAMOS A COMENZAR.

Y de pronto sentí el bisturí como cortaba mi rodilla y sentí otras herramientas más, estaba aterrada, mis dientes empezaron a rechinar, todo mi cuerpo temblaba, mucho, incontrolable y de pronto el anestesiólogo vino hacia mi, me decía cosas que no recuerdo, solo escuche una voz fuerte que decía: TREINTA? SU BE LO   A  OCHENTAAAAA y desmayé.

Ya despierta y en recuperación me dijeron: Todo salió bien y yo solo pensaba “Adiós tumor, no regreses, gracias”.

Pase varios días en hospitalización, muy tranquila con la compañía de mi familia y algunos amigos y muy dopada con la morfina, pensé que el dolor pasaría rápido, pero no fue así.

El primer día en casa fue traumático, sin morfina tuve que dar la bienvenida al dolor, uno que jamás sentí, que jamás se lo desearía a nadie, deseaba morir, lo gritaba: ¡QUIERO MORIR POR FAVOR!

Estresada y frustrada, sin poderme mover un centímetro en la cama, solo lloraba y lloraba y trataba de soportar lo insoportable, de controlarme y equilibrar y mi familia y sobretodo CESAR me ayudaron mucho en este proceso.

Y poco a poco y con mucha paciencia estoy controlándome, dándome valor, soportando mejor el dolor, dándome ánimo a continuar  (ánimo que todos los días mis amigos me entregan) y seguiré luchando y seguiré venciendo.

Estos días dolorosos y extremos fueron de mucho aprendizaje, es como si el universo me hubiese acelerado los cursos básicos de la vida a cursos avanzados, solo que ahora debo descubrir el porqué fue así y porqué ahora.

Y obviamente, debo aprobar los cursos con nota satisfactoria #WIN

rodilla

Adiós te digo.


Hace poco aprendí que todo lo que llega a nuestra vida debemos agradecerlo.

Al inicio andaba confundida sobre esa afirmación, si me hacen mucho daño entonces ¿Debo agradecer?, entonces empecé a recordar personas y situaciones que pusieron negra mi alma  y mientras más recordaba más difícil el entender del agradecimiento.

Y pasé días pensando y pensando hasta que empecé a comprender, vi más allá del recuerdo frustrado, del dolor, de la primera emoción recordada y noté que de aquellas personas que recibí dolor también recibí sabiduría. De alguna forma me enseñaron cosas positivas que me hicieron mejorar, fortalecerme, conocerme ( aunque quizás de manera agresiva y/o traumática ) debo agradecerles por haberme encontrado y dejado un mensaje o señal entre lo gris.

Faltando ya pocas horas para lo que estuve esperando hace unos meses, es momento de agradecer también y es que al inicio, como todo, es difícil comprender que uno tiene consigo una enfermedad que no se cura sólo con pastillas y que con los días va dañando tu sistema o articulaciones o músculos…tu vida.

Comprendí que apareciste en el tiempo exacto, si te hubieses manifestado antes no lo habría soportado emocionalmente y si te hubieses manifestado después no podría quizás soportarlo físicamente. Y estás aquí conviviendo conmigo mucho tiempo, recién te conozco hace 3 meses, tu me conoces hace 30 años.

Y a pesar de que me hiciste llorar por miedo, por dolor, por sensación de injustica, por frustración a los grandes cambios y hábitos de mi vida, debo agradecerte porque creo comprender porqué apareciste y es que se de tantas teorías que ya es tiempo de demostrar que no sólo las he leído y ser fuerte y aplicarlas, porque de este modo podré enseñarles a otros a no dejarse vencer y aprender a tomar la decisión correcta.

En verdad espero que mañana sea de esos días en que todo pasa rápido, ya es tiempo que este tumor esté fuera de mi y liberarme del temor que llevo más adentro, más profundo, horadando.

Porque debo y quiero renovarme, fluir en la pureza, Namaste.



…los días obscuros detrás de mi ahora ya nunca me lastimarán.

Pesadillas y Frustraciones

 

Y últimamente todo lo siento inversamente proporcional, a menos días de mi operación, más son las pesadillas, más las tristes noticias, más sensaciones de dolor, más las frustraciones, más vulnerabilidad.

Y las pesadillas me mandan casi siempre el mismo mensaje de soledad, posiblemente los esté interpretando mal, quizás “abrigo para mi alma / soledad abrigadora” es la frase que se aplica más en este tiempo y es que si, si yo no me abrazo y me protejo (en primera), nadie más podrá hacerlo.

MI YO FISICO: Y de pronto salgo de mi y veo mi reflejo, una Annia tan distinta, tan inactiva, tan reposada, tan…inútil (con contarles que ni un pastel puedo trasladar porque termina en el suelo).

MI YO ENERGETICO: Está lleno de pensamientos, ideas cada vez más fuertes, eurekas más constantes, las que apunto en una agenda o papel más cercano o lo repito tantas veces como para no olvidarlo y en cada repetición más fuerte el concepto ¿pero como compartir estas alucinaciones, si ya de antes me consideraban fuera de la realidad o simplemente me anulaban mi pensamiento?

Y siento un desequilibrio emocional muy fuerte y una confusión muy grande, mi debilidad física y dolor aumentan y por ende mis frustraciones y temores empiezan a atacar y de pronto salgo a combatirlas, una lucha de mi contra mi y finalmente termino dañándome yo. ¿Quien gana, quien pierde?

Ya en este momento vivo una rutina más que aburrida y pronto llegaré a la locura, a veces canto y me río y luego lloro y me veo tan inmensa e infinita y luego vuelvo a caer en el hoyo y ese hoyo ya es casi un hogar y a veces no quiero salir de él y vivir oculta como una ermitaña (y ese tiempo con la soledad me recargo y retorno).

Y es así mi ciclo por ahora, un ciclo que debe terminar pronto o él terminará conmigo.

 

SDC12534

[RECOMENDADOS]